“dos y tres reunidos en mi Nombre”

¿Por qué hay tantos hermanos sentados en las iglesias sin hacer nada?

Porque ha sido la iglesia del siglo XX que les ha proporcionado cómodos asientos a miles de cristianos alrededor del mundo. Creando una iglesia que gira entorno a liderazgos con poder, instituciones piramidales y administraciones como las grandes empresas del mundo. pero hoy en día (tiempos de pandemia) podemos meditar en esas palabras de nuestro Señor y tomarlas enserio: “- Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20

Se imagina estar en una reunión en el living de su hogar junto amigos y familiares girando en torno a la persona de Jesucristo donde todos puedan dar su opinión, testimonio y pensamientos del único quien es Cabeza de la iglesia. Se imagina estar con sus hijos compartiendo “la cena del Señor” el día que usted estime adecuado. Eso es exactamente lo que muchos hermanos imaginan poder llevar a cabo en sus hogares, basados en el nuevo testamento y una pequeña noción de libertad que les habla a sus mentes; pero les detiene el miedo a ir en contra de sus líderes y religiones representadas.

El Covid-19 ha demostrado a millones de cristianos hoy en día que no es necesario un templo físico para adorar a Dios. Esta pandemia ha vuelto a poner en jaque las iglesias institucionales y estructuradas. Espero de todo corazón que esos millones no vuelvan a la monotonía seca de las piramidales iglesias que predominan en el mundo. Espero de todo corazón que mis hermanos se vuelvan revolucionarios como aquel que un día dijo: —Destruyan este templo —respondió Jesús—, y lo levantaré de nuevo en tres días (Pero el templo al que se refería era su propio cuerpo)[1]

¿Pero cómo es posible que los hermanos sobrevivan sin un liderazgo, sin edificio, sin oradores profesionales e instrumentos de alta calidad? La respuesta es simple: con “Cristo”. Si no creemos que Dios es omnipresente entonces estamos errando en uno de los atributos de nuestro Dios: “Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Sino creemos que Dios pueda estar en cada casa en estos tiempos de pandemia, estaremos perdido como iglesia y como cuerpo de Jesucristo.

Las casas han sido el principal lugar de reunión de la iglesia cristiana en el primer siglo, y van hacer el refugio donde vuelva a expandirse el avivamiento de los últimos tiempos. Los pastores y líderes verdaderos, que han sometido su liderazgo a Cristo, van a saber confiar en el mover del Espíritu Santo, tal como lo hizo en un comienzo Cristo con su iglesia.

Hal miller dice así acerca de dos tipos de iglesias que vemos en estos tiempos:

Las iglesias institucionales se parecen  mucho a los trenes. Van en una cierta dirección, y continuaran en esa dirección por un buen tiempo, aun cuando todas las manos se alcen con la intención de detenerlas. Y lo mismo que con los trenes, las posibilidades de cambiar la dirección en la que van las iglesias institucionales son limitadas. Si hubiera una palanca que permitiera el cambio a otra vía, el tren podría desviarse. De otro modo, simplemente seguirá sobre sus rieles. Así que todos los que van a bordo tienen la esperanza de estar en el tren correcto, que marcha en la dirección correcta.

Las iglesias orgánicas, como aquellas del nuevo testamento, son diferentes. No son como los trenes, sino grupos de personas que han salido a caminar. Esos grupos se desplazan mucho más lentamente que los trenes: unos pocos kilómetros por hora, como mucho. Pero pueden dar un giro apenas se les notifica. Y lo que es más importante, pueden estar atentas de un modo genuino al mundo que las rodea, a su Señor, y cada uno al otro.

Como los trenes, las iglesias institucionales son fáciles de encontrar. El humo y el ruido resultan inconfundibles. Las iglesias orgánicas son un poco más sutiles. Debido a que no anuncian su presencia haciendo centellar sus luces en cada intersección, algunos creen que las iglesias semejantes a aquellas del Nuevo testamento han muerto largo tiempo atrás. Pero nada se halla más alejado de la verdad. Las iglesias orgánicas están por todos lados. Yo personalmente he formado parte de una de ellas durante más de veinte años. Grupos como los nuestros todavía siguen caminando juntos en silencio, sin preocuparse por llamar la atención sobre ellos. Nosotros somos peregrinos que andan juntos.

Una vez que uno aprende a detectar lo que es una iglesia orgánica, muy pronto comienza a descubrir por todos lados grupos de personas que se reúnen en la misma forma que la iglesia neo testamentaria: como cuerpo, familia, esposa, en lugar de hacerlo como instituciones.

Las iglesias orgánicas son grupos de personas que caminan con Dios. Los trenes pasan por su lado todo el tiempo. A veces la gente que va a bordo los saluda. A veces no pueden, debido a que el tren va tan rápido que la gente que avanza apenas unos pocos kilómetros por hora constituye apenas una imagen borrosa. Si perteneces a uno de los grupos de personas que hoy caminan como iglesia orgánica, “Iglesia Reconfigurada”[2] te permitirá una apreciación nueva de tus raíces en el nuevo testamento. Si eres uno de los que va en esos trenes que pasan zumbado, puede resultarte algo sorprendente descubrir que algunas de esas imágenes de color borroso que has visto en la ventanilla al pasar, son grupos de personas que caminan con Dios. Aquello junto a lo que acabas de pasar era una iglesia orgánica.[3]  

Me siento muy feliz el entender que no hay millones de divisiones en la iglesia de Cristo, (aunque sepamos que existen miles de denominaciones alrededor del mundo), sino que existen solo dos tipos; las institucionales estructuradas y las orgánicas. Y eso hace que la confusión se reduzca exponencial mente a dos opciones, y eso ya es un gran problema menos.

Los detractores se preguntaran por las miles de personas que quieren estar con Cristo al mismo tiempo en un lugar. Bueno, podemos hacer lo que hizo Cristo:  En seguida Jesús hizo que los discípulos subieran a la barca y se le adelantaran al otro lado mientras él despedía a la multitud (Mateo 14:22). Despedirse es de caballeros y de un Dios confiado que sabe que puede estar, al mismo tiempo, en cada hogar del mundo.

Dios les bendiga                                                                                                                            Fabian Pavez

 

>referencias

[1] Juan 2:18 (21), Santa Biblia, NUEVA VERSIÓN INTERNACIONAL

[2] Libro citado por Hall Miller donde se encuentra esta comparación; “Iglesia Reconfigurada, Frank Viola”, Pag. 15-16

[3] Hall miller, Citado en “Iglesia Reconfigurada”, por Frank Viola, Pag. 15-16

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